Barrios que construyen caminos de esperanza

El origen de los barrios de la Comuna 3 Manrique se remonta a 1940, cuando el auge de la industrialización en la ciudad ofrecía un destino próspero a los emigrantes que llegaban desplazados del campo y otras ciudades del país, debido a la violencia bipartidista entre liberales y conservadores. Para la fecha se dio inicio a la configuración de la parte baja de la comuna que poco a poco fue creciendo, y en la década de los 80´s y los 90´s se expandió hacia la ladera o la parte montañosa del territorio.

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Esta es sólo una parte de la historia de Manrique y por supuesto de Medellín, pues diferentes comunas, barrios, sectores de la ciudad y el casco rural, albergan un sinnúmero de historias que dan cuenta sobre las capacidades comunitarias y colectivas que hicieron frente a las dificultades de la época y transformaron los territorios en espacios para vivir, convivir y persistir.

Manrique es una comuna organizada en tres franjas denominadas: alta, media y baja. Y sus condiciones geográficas, culturales y sociales hacen del territorio un lugar dispuesto a ser descubierto cada vez que se recorren sus calles.

El pasado 26 de enero niños, niñas, jóvenes y adultos de semilleros de comunicación con énfasis en Fotoperiodismo, Comunicación Audiovisual y Reportería, decidieron emprender un viaje por algunos de los barrios de la zona nororiental y poner en práctica sus aprendizajes.

El ejercicio buscaba identificar las diferencias que existen entre los sectores, el intercambio de conocimientos, la integración comunitaria, el reconocimiento del territorio como un escenario de paz territorial y la aplicación de los conocimientos adquiridos en el proceso formativo.

En la sede de la Fundación Sumapaz se realizó un ejercicio de cierre que consistió en armar un mapa de la comuna y ubicar en él los diferentes temas que se pudieron identificar, generando un diálogo e intercambio intergeneracional que suscitó diferentes reflexiones.

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Estas son algunas de las reflexiones: 
“Recorrer la parte alta de la Comuna es otro contexto totalmente diferente, en el cual ningún ciudadano se imagina que existen realidades diferentes a las que se viven en la ciudad, pues nunca nos imaginamos que hay un alto grado de empobrecimiento. Una ciudad que construye mega obras para embellecerse,que dice ser  equitativa, que se vende al exterior de manera tranquila al punto de que si  se le pregunta a un extranjero qué es lo que más le gusta de Medellín ellos responderán que les gustan sus obras, sus proyectos, sus mujeres, sus calles y hasta su comida. Pero en esta ciudad también existe desigualdad.

“En esta Comuna existen otros barrios que no son reconocidos ni siquiera por planeación. Barrios que son olvidados y sacados de esos discursos “baratos” que a diario se presentan entre los políticos de turno; que están en el olvido, que no existen dentro de un mapa, a los cuales engañan ilusionando a los habitantes con la construcción de proyectos que se dejan a medias. Barrios que no tienen fácil acceso a la educación, a la salud, al disfrute pleno de sus derechos entre otros montones de cosas que pasan. Y los llamo barrios olvidados porque eso es lo que se percibe cuando uno recorre y construye historia en la parte alta de Comuna 3 Manrique.”

Recorriendo los barrios La Cruz, La Honda, Bello Oriente, nos pudimos dar cuenta de que a pesar de todas estas problemáticas y necesidades que hay, sus habitantes hombres y mujeres, niños y niñas, construyen desde la cotidianidad sus luchas culturales, sociales, educacionales, infraestructurales etc. Habitantes que a pesar de que los han desalojado, de que la institucionalidad los ha maltratado, de que se les ha vulnerado un sin número de derechos, siempre están ahí en pie de lucha, visibilizando sus múltiples procesos sociales que tienen como objetivo que se les reconozca y que también se empiece a empoderar y hablar sin ningún temor de que en esta ciudad hay barrios que están olvidados.”

“Las personas que estuvimos en los semilleros de comunicación pudimos conocer de manera real y verás cuántas luchas han tenido que enfrentar las y los habitantes de la parte alta de nuestra comuna. No sabíamos que esos barrios también hacían parte de nosotros, porque siempre pensábamos que la Comuna 3 Manrique era la parte media y baja.”

“Podría creerse que no evidenciábamos ni asemejábamos esos barrios como nuestros. Recorrer esas calles abiertas, llenas de pantano, esos caminitos por los cuales bajaban corrientes de agua, nos deja muy impactados. Para las personas que viven en la parte alta de nuestra Comuna, estos caminos se convirtieron en su cotidianidad, pero también para nosotros esos caminos son caminos de unión, de reconocimiento, de formación y de luchas, porque por esos caminos ellos y ellas han desarrollado su fuerzas para defender su territorio .”  

“Bello Oriente, La Cruz y La Honda, son barrios que nos enseñan a como unirnos para poder luchar por lo que queremos, son barrios que nos enseñan a la construcción de diálogos en términos de aprender a defender  las raíces, los arraigos, la igualdad, en estos barrios hay unión, hay hermandad, familiaridad, humildad y sencillez”.

Algunas de las reflexiones finales reconocieron que es necesario avanzar en el planteamiento de una serie de propuestas construidas colectivamente desde los barrios, que le aporten a las transformaciones y mejoramientos integrales de nuestros barrios y comunas. Propuestas que deben ser parte de una agenda urbana territorial de paz, que se conviertan en una carta de navegación para la interlocución con el Estado en general. Y así garanticen el goce de una vida digna como una forma de reparación colectiva desde el barrio.

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