Con jardines verticales se disminuye la contaminación

Begonias blancas y moradas, tumbergias, filodentros y lágrimas de cristo, entre otras especies de plantas enredaderas adornan hoy los muros de muchos sitios de la ciudad que otrora pasaban inadvertidos en medio de una jungla de cemento.

Pero no solo transforman el paisaje, sino que regulan el clima, capturan CO2 y material particulado y permiten respirar un aire menos contaminado, que enriquece además la biodiversidad.

Ya son varios los jardines verticales que hay en diferentes sitios estratégicos de la ciudad: Los muros laterales del puente de Metroplus en la Avenida Ferrocarril, en el viaducto de la Línea B del metro en límites de las Comunas 11 y 12, en el Ecoparque El Molino en Manrique, en el deprimido de San Juan a la altura del centro Administrativo La Alpujarra y en parque Biblioteca de San Javier.

Con esta apuesta de la Secretaría de Medio Ambiente ya son más de 2.500 metros de muros y columnas intervenidos de un total de 5.000 metros que se pretenden transformar para dar vida a la ciudad y disminuir la contaminación ambiental.